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Primer trasplante de riñón entre personas no familiares: una hermosa historia

Gisela, la donante y Diego, el receptor, son de Cinco Saltos y protagonistas de una historia que genera una gran admiración

Gisela, la donante, y Diego, el receptor, recuperándose muy bien de la intervención.
Gisela, la donante, y Diego, el receptor, recuperándose muy bien de la intervención.

08 de Enero de 2024

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Una historia de solidaridad, empatía y de afecto es la que define a lo que viven Gisela Colonna y Diego Colichelli, ex cuñados y que fueron más allá con un lazo que los unirá toda su vida.

A Diego le diagnosticaron desde hace unos 20 años Poliquistósis Renal Bilateral, es decir que tiene quistes en ambos riñones que lo llevaron a realizarse diálisis durante muchos años.

Trabaja en el Hospital Castro Rendon cómo “Perfusionista”, lo cual explica él mismo “soy el técnico que controla la máquina que es utilizada en las cirugías para hacer circular la sangre”. Esto lo llevó a tener información permanente y de primera mano sobre su enfermedad, a tener contacto con médicos que lo asesoraban y orientaban en lo que debía hacer.

Luego de mucho tiempo de realizar un tipo de diálisis que le representaban dos horas diarias durante todos los días, a Diego le confirmaron que su situación se vería mejorada si accediera a un trasplante de riñón y se puso en marcha para conseguir un donante que sea compatible. 

“Ya lo estaba planteando a esto, pero la decisión final la tomé al tener la confirmación de los médicos”, comenta Diego.

Ahí es donde aparece la otra parte de esta gran historia: Gisela, la ex cuñada de Diego.

Un día, cuando Diego comentó en su entorno que necesitaba buscar un donante de riñón, Gisela sin dudarlo le propuso realizar todos los análisis de compatibilidad para ser ella la donante y totalmente convencida de su decisión. No existían dudas en ella.

“Fue un convencimiento absoluto el que sentí por parte de Gise y eso fue muy emocionante”, nos dice Diego.

Ahí comenzó todo el proceso, con el estudio de compatibilidad realizado en Abril de 2023, más varios estudios correspondientes al trasplante al que aspiraban. Todo esto duró unos seis meses, incluyendo las autorizaciones Judiciales que se requieren para este tipo de acciones, las cuales son las que más se demoraron.

“Desde un primer momento estuve convencida de lo que hacía, sin tener ningún temor a lo que podía pasar, lo cual estuvo respaldado con todos los estudios médicos que confirmaban que esta posibilidad de donarle un riñón a Diego no tenía muchos riesgos (los normales en estos casos), y que era posible realizarla sin que seamos familiares directos”, comenta Gisela.

Y fue así que el 11 de diciembre de 2023 llegó la fecha de realizar el trasplante, en el Hospital Castro Rendón de Neuquén, lo cual fue un éxito total y a los pocos días de haberlo realizado, ya obtuvieron ambos el alta.

A Gisela le dieron el alta el 14 de diciembre y a Diego el 17 de diciembre. Ambos deben realizar controles periódicos, siendo Diego el que más estará en observación por cuestiones obvias, y deberán realizar algunos cuidados complementarios por un tiempo, hasta que se asegure el correcto y normal funcionamiento del riñón en Diego y lo mismo en Gisela, quien vivirá con un solo riñón.

“La verdad que yo me lo tomé cómo algo normal. Sentía que lo podía hacer a esto y así me decidí, sin tener ningún tipo de arrepentimiento, al contrario. Es muy importante contar que donar un riñón a alguien que lo necesita imperiosamente es una decisión que tiene menos riesgos de lo que pensamos, y en este sentido también quería transmitirle a mis hijas un mensaje, para que vean que es algo que todos podemos hacer, siempre y cuando tengamos el respaldo y la confirmación médica de que es posible hacerlo”, comenta Gisela.

Diego, por su parte nos comenta: “Quiero destacar el excelente trabajo de todo el personal del Hospital Público que intervino en todo este proceso, siendo que esto es el Primer trasplante entre personas no familiares realizado en nuestra zona. Agradecer al doctor Matías Melideo, a la Doctora Daniela Aqueveque, ambos referentes del equipo y a todo el personal que se portaron de maravillas e hicieron un trabajo extraordinario”.

Este caso atípico que nos enseñan Gisela y Diego, más la posibilidad que este primer trasplante de riñon entre personas no familiares se haya realizado en nuestra zona, deja un gran mensaje a todos, destacando la solidaridad y el afecto mostrado por los protagonistas, cómo también el gran servicio médico que existe en muchos Hospitales Públicos de nuestra región.

Es muy importante contar que donar un riñón a alguien que lo necesita imperiosamente es una decisión que tiene menos riesgos de lo que pensamos, y en este sentido también quería transmitirle a mis hijas un mensaje

Gisela, la donante, y Diego, el receptor, recuperándose muy bien de la intervención.