El negocio que crece incluso en crisis: las prepagas ahora apuntan a las mascotas
Grupo Omint lanzó Omint Mascotas, una cobertura médica para perros y gatos que marca el desembarco de una gran empresa de salud privada en un negocio que no deja de expandirse.
Argentina hace tiempo dejó de ser solamente un país “amigo de los animales” para convertirse en uno de los mercados más mascotizados de la región. En hogares atravesados por cambios demográficos, nuevas formas de familia y un fuerte componente afectivo, perros y gatos pasaron de ocupar un lugar secundario a convertirse en protagonistas del consumo. Y ahora, también, del negocio de la salud.
El fenómeno no es menor. Según datos de Youniversal, ocho de cada 10 argentinos tienen una mascota y nueve de cada 10 las consideran parte de su familia. Además, uno de cada dos personas comparte su vida diaria particularmente con perros. En paralelo, la caída de la natalidad y el crecimiento de nuevos tipos de familias están modificando hábitos de consumo, servicios y hasta políticas de beneficios dentro de las empresas.
“Mientras la gente cada vez tiene menos hijos, vemos que hoy se habla de algo re interesante que es la familia multiespecie”, explica Ximena Díaz Alarcón, CEO de Youniversal. Y agrega: “Antes hablábamos de ser ‘dueño’ de un gato o perro, pero ese lenguaje ya está medio cancelado”.
La tendencia, según la especialista, tiene raíces históricas y culturales. “Argentina se urbanizó muy rápido y desde Europa las personas trajeron la costumbre de convivir con mascotas. El perro y el gato fueron compañeros cotidianos desde hace siglos”, señala. Esa relación afectiva, asegura, se profundizó con el tiempo y hoy atraviesa distintas dimensiones de la vida cotidiana.
Incluso el mundo corporativo empezó a registrar este cambio cultural. “Hay colaboradores que preguntan por qué alguien recibe un regalo por el Día de la Madre y ellos, que tienen perros o gatos, no reciben nada. O por qué alguien tiene un día para ir al pediatra y no para ir al veterinario”, cuenta Díaz Alarcón. Para las nuevas generaciones, explica, los vínculos afectivos ya no se limitan únicamente a los humanos.
La economía también juega un rol importante. Tener hijos es cada vez más costoso y complejo, mientras que las mascotas aparecen como una alternativa de compromiso afectivo fuerte, aunque más accesible. En ese contexto, el gasto destinado a perros y gatos se volvió una prioridad incluso en momentos de ajuste. “Siete de cada 10 argentinos declara que no resignaría la marca de alimentos que su mascota prefiere. La gente resigna gustos personales antes que resignar algo para su mascota”, afirma la ejecutiva.
A eso se suma otro dato contundente: nueve de cada 10 argentinos con mascota valoran especialmente la compañía y el bienestar emocional que les aportan. En un contexto atravesado por incertidumbre económica y preocupación por la salud mental, perros y gatos funcionan también como refugio emocional.
Ese cambio de paradigma abrió una nueva oportunidad de negocios. Durante años, el mercado local contó con seguros veterinarios, servicios parciales y algunas coberturas puntuales. Pero ahora, las grandes compañías de salud privada ingresaron formalmente al universo de las mascotas con un modelo similar al de la medicina prepaga tradicional.
Del plan médico familiar a la prepaga para mascotas
El caso es el de Grupo Omint, que acaba de lanzar Omint Mascotas, una prepaga para perros y gatos orientada inicialmente a clientes de Capital Federal y Gran Buenos Aires. La apuesta marca un paso inédito para el sector de salud privada argentino.
“El crecimiento de Omint no se da solo por las clínicas y la cobertura geográfica, sino también por la innovación. Omint tiene una cultura de innovación, está en su ADN”, asegura Felipe Villa Larroudet, Líder de Negocios del grupo. Según explica, la decisión no responde a una moda pasajera, sino a una extensión natural del negocio histórico de la compañía.
“Omint, cada vez que hubo una necesidad en la familia que pudo responder, lo hizo con infraestructura, con calidad verificable y con un modelo serio. Eso es lo que estamos haciendo hoy con Omint Mascotas. No es una apuesta aislada, es la evolución natural de nuestro modelo de cuidado integral de las familias que nos caracteriza”, sostiene.
La compañía, que hoy se ubica como la quinta empresa con más afiliados del mercado —y cuarta si se consideran los afiliados corporativos—, decidió avanzar con un esquema distinto al de los seguros tradicionales. “Omint Mascotas es una prepaga para perros y gatos, no es un seguro con reintegros”, remarca Villa Larroudet.
La propuesta funciona mediante una red veterinaria propia operada junto a OSPAN, una firma especializada en salud animal. El servicio ofrece acceso a clínicas veterinarias 24 horas, más de 25 especialidades y cobertura sin topes anuales ni copagos variables. Actualmente, la cartilla incluye más de 100 veterinarias distribuidas entre CABA y GBA.
Laura Roldán, Product Manager a cargo del producto, explica que el antecedente directo del proyecto fue “Huellitas Sanadoras”, un programa impulsado por la empresa para permitir que mascotas acompañen a pacientes internados bajo determinados protocolos sanitarios. “La mascota es una compañía central en nuestra vida y ayuda a la recuperación”, señala.
A partir de esa experiencia, la empresa avanzó con el nuevo producto. “Esto no es un seguro, esto es una prepaga, es lo que sabemos hacer, ser prepaga”, explica Roldán. Para acelerar el desembarco en el mercado, Omint selló una alianza estratégica con OSPAN, que ya operaba dentro del ecosistema veterinario.
La cobertura contempla, según el plan elegido, consultas veterinarias, atención a domicilio, vacunas, cirugías generales —incluyendo castración—, ecografías, radiografías, cardiología y farmacia. Además, los planes incluyen descuentos en guarderías, pet shops y alimentos balanceados.
En total, habrá cinco planes distintos, diferenciados según el porcentaje de cobertura. Los valores arrancan en torno a los $27.000 más IVA y llegan hasta aproximadamente $130.000. En esta primera etapa, la comercialización estará dirigida a socios de Omint, quienes además tendrán descuentos especiales. Desde julio, el servicio se abrirá también a personas que no sean afiliadas de la prepaga.
Uno de los puntos que la empresa busca destacar es que no existe límite de edad para ingresar al sistema. Las mascotas mayores de 9 años podrán acceder a dos planes específicos, con determinados alcances de cobertura. “Lo importante es que ninguna queda afuera”, enfatiza Roldán. Tampoco habrá rechazos por patologías preexistentes, aunque algunas condiciones podrán tener coberturas más restringidas.
El procedimiento de alta incluye una evaluación veterinaria inicial dentro del primer mes de afiliación. Allí se determina el estado de salud de la mascota y se completa la declaración sanitaria correspondiente. Cada animal contará además con una credencial propia.
Por ahora, Omint Mascotas operará exclusivamente en Capital Federal y Gran Buenos Aires, aunque la compañía ya proyecta expandirse hacia otras ciudades importantes del país como Córdoba y Rosario. La estrategia refleja un mercado que todavía aparece incipiente, pero que crece al ritmo de un cambio cultural profundo: en Argentina, los perros y gatos dejaron de ser mascotas para convertirse, definitivamente, en parte de la familia.
Con 8 de cada 10 argentinos conviviendo con mascotas y un consumo que resiste incluso en contextos de ajuste